Cobardía
Este es un pequeño relato que escribí hace un tiempo. Le tengo mucho cariño y quería que estuviera en este blog. Espero que os guste:
Abrió su cortina, cansado de la rutina y la autocompasión, y se asomó. Se asomó para ver lo que había detrás de aquel muro que él mismo se había inventado. Y lo vio.
Vio todo aquello que se estaba perdiendo por no querer salir de donde estaba, porque sus miedos le devoraban. Vio luz, libertad, felicidad. Vio aquello que estuvo anhelando durante tanto tiempo. Escuchó el sonido del amor jugando con las ganas de vivir, y la risa del niño que solía ser antes de perder sus alas. Y le pareció maravilloso. Sonrió para sí mismo admirando la hermosura de lo que llevaba dentro de él. Quería dar el paso e ir al Edén que estaba contemplando. Estuvo a punto.
Pero algo lo ataba a ese lugar donde se hallaba. Hasta el infierno se vuelve cómodo una vez que te instalas en él.
Cerró su cortina.
Abrió su cortina, cansado de la rutina y la autocompasión, y se asomó. Se asomó para ver lo que había detrás de aquel muro que él mismo se había inventado. Y lo vio.
Vio todo aquello que se estaba perdiendo por no querer salir de donde estaba, porque sus miedos le devoraban. Vio luz, libertad, felicidad. Vio aquello que estuvo anhelando durante tanto tiempo. Escuchó el sonido del amor jugando con las ganas de vivir, y la risa del niño que solía ser antes de perder sus alas. Y le pareció maravilloso. Sonrió para sí mismo admirando la hermosura de lo que llevaba dentro de él. Quería dar el paso e ir al Edén que estaba contemplando. Estuvo a punto.
Pero algo lo ataba a ese lugar donde se hallaba. Hasta el infierno se vuelve cómodo una vez que te instalas en él.
Cerró su cortina.
Impresionante..
ResponderEliminarSe hace tangible el dolor y la melancolía con cada frase , como si la mente y el corazón dejaran atrás su rivalidad y se unirán para intentar escapar de uno mismo .