Estampas

I. Cromatismos

 

Me pareció ver un rayo de lucidez fugaz

colándose entre la forma escarpada de las ramas

de dos árboles entrelazados.

 

Y escondida en los huecos de las ramas afiladas

vi la luna azul, que se tornó roja, y luego gris,

y el gris se convirtió en piedra, y la piedra en camino

y el camino vestía geranio y jazmín.

 

Y al final del camino, un patio andaluz,

el bisoño arrullo de un gato blanco,

y el sueño de una niña que era glauca crisálida,

mecida por el céfiro que traía olor a olivo y a lirio,

y que entonaba una nana en modo frigio.

 

Y volví sobre mis pasos hacia la noche de ramas crispadas;

fui vidriera empañada de una catedral en ruinas,

fui hoja caduca entre los pliegues de la luna,

buscando en los rostros esa inocencia

de la infancia ebúrnea.

 

Y me pregunté hacia dónde me arrastraría

la lluvia del monzón del tiempo,

cuántas  vidas-¿la mía y de quién más?-habría en mis ojos,

cuántos huecos llenaría.

Me pregunté si quedaría algo en mí,

de esa niña dormida en aquel jardín

de canela, albahaca y azucena.

 

 

 

II. Sin vértigo

 

Hasta que me despierte el alba,

hasta que me acaricie la cara

y me vista de piedra clara

la fastuosa aurora de durazno.

 

Entonces abriré la ventana,

y huirán malheridos y a hurtadillas

los gemidos de esta noche

entre sábanas compartidas;

 

Se mezclarán, foráneos,

con la perpetua quietud matutina,

con el gorjeo de las golondrinas,

y el tañido de las ramas al desperezarse.

 

Y veré colmar el aljibe

que recogía cada gota de sudor

que se deslizaba por tu frente,

pero hasta entonces, seré verso libre.

 

Hasta entonces seré vorágine,

seré río desbordado,

como nube que se desvanece,

como espuma de mar que se pierde.

 

Seré flor abierta,

de mis muslos las espinas

clavadas en tu piel, bebiendo, ávida,

de tu olor impregnado en mis caderas.

 

Seré grito destapado,

seré yedra enredada en tus yemas,

seré el ritmo acelerado

de respiraciones delatadoras.

 

Seremos íntimo viaje,

lunares estrellados

como olas contra las rocas,

cadencia perfecta

proclamando lo inefable.

 

Seré el culmen

de esta noche entre tus brazos,

hasta que la claridad del alba

cubra los musgos de los tejados,

y me des un beso con sabor a prisa.

 

Mírame desnuda esta noche,

mírame denuda, antes de que nos despierten,

al alba,

los lirismos de nácar de la mañana.

 

 

 

III. Digresión de lo real.

 

A veces camino por horas lentas

de caras vaporosas y siluetas errantes,

contraluz de una ciudad inmensa.

 

Y veo lo bello y la ponzoña,

veo lo absurdo en su prístina cordura

y las perseidas en las botellas rotas.

 

La noche baila descalza en los tejados.

El óxido en las farolas de las calles de trapo

se convierte en el atrezzo más sofisticado.

 

De repente la realidad es una obra de arte,

y yo, que amo lo cierto con fe incurable,

observo desde fuera con duda crónica

la ironía del sabotaje a lo tangible.

 

Y entonces me reconcilio con lo real,

observo cada trazo del cuadro,

la demencia, la belleza, la ingenuidad,

sin formar parte, sin revolverme, sin luchar,

en paz, acogida y abrazada,

por la convicción de no ser esencial.

 

 

IV. Rhythm Changes

 

Madrugada de humo agolpado

a las puertas de una noche en éxtasis

de tercios apurados.

 

Ecos de no sé qué tema

colándose a través de las paredes,

destellos de juventud eterna.

 

Magia hasta en las comisuras

de una voz femenina

improvisando con un saxo tenor

la dialéctica más pura.

 

Espaldas apoyadas en una columna

que vibra con el solo de una guitarra.

Nucas como erizos, piel afilada,

besos robados, copas derramadas.

 

Ninfas con purpurina en los labios

esperando para entrar al baño,

bailando, mientras,

con las cuerdas del contrabajo.

 

Un universo liberado

en cada golpe de caja.

Se desborda la tensión en los acordes,

y estalla por fin el tema

en el que he vivido esta noche.

 

Caras borrosas,

cervezas a medias,

luces rojas.

 

Ojos que brillan,

cuerpos más vivos que nunca,

miradas que se buscan.

 

Puede que esta noche caduca

le hable a la vida

de lo mucho que Málaga la disfruta.

Comentarios

Entradas populares